La financiación privada está ganando peso frente a las entidades financieras tradicionales. En un entorno cada vez más competitivo, muchas empresas optan por los beneficios del capital privado para disfrutar de una financiación flexible y con todo tipo de garantías.

El peso de los activos bancarios en la economía: de ayer a hoy

En la actualidad, las economías europeas están altamente bancarizadas y es habitual que el valor de los activos supere ampliamente el del PIB de cada país. Un ejemplo es España, donde representan el 232,8 % del PIB, llegando a ser, en 2012, el 344,4 %.

Desde entonces, las empresas se han ido desapalancando y están optando a otras fórmulas de financiación, como son las de capital privado.

El caso de las empresas del IBEX 35 es paradigmático, porque han reducido la financiación bancaria un 39 % entre 2010 y 2017.

Además, muchas personas y empresarios buscan la asistencia de bancos para reunificar deudas, y acaban optando por ponerse en manos de una financiación alternativa, gracias a sus condiciones más flexibles, sus requisitos más amplios y la misma seguridad de la banca tradicional.

Financiación privada para empresas

La crisis económica de 2008 hizo que el Banco de España impusiera requisitos mucho más restrictivos a la banca a la hora de conceder un crédito. Esto, a su vez, multiplicó las posibilidades de financiación alternativa.

En consecuencia, han aparecido nuevas posibilidades como la de las entidades financieras que dan préstamos  de capital privado u otras fórmulas. La idea es facilitar ese dinero directamente a los particulares o empresas que lo necesiten para ampliar negocio, invertir en nuevos proyectos, reformas… Cualquier necesidad para la que necesiten financiación.

¿Por qué elegir entidades financieras que dan préstamos de capital privado?

La opción de dirigirse a operadores de capital privado permite evitar las restricciones de las entidades financieras tradicionales, pero, además, tiene algunas ventajas propias.

Así, es posible conseguir una financiación sin necesidad de contratar productos adicionales, como es obligatorio en algunos bancos. Además, gracias al capital privado es posible obtener préstamos sin cambiar de banco, por lo que nuestra cuenta corriente o los productos que ya tengamos contratados no se verán afectados en absoluto.

La mayoría de este tipo de financiación toma forma de préstamos con garantía hipotecaria, en los que el único requisito que hay que aportar una vivienda o inmueble. Son muchas las empresas que se acogen a esta posibilidad, debido a la facilidad con la que se puede formalizar la solicitud.

¿Cómo conseguir una nueva financiación con todas las garantías?

London Capital es una consultoría especializada en asesoramiento y gestión financiera de particulares y empresas. Sus profesionales cuentan con la formación necesaria y el conocimiento del mercado para asesorar acerca del tipo de financiación privada que mejor se adapta a las circunstancias de sus clientes, de manera personalizada y a medida.

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Carlos Fernández

Director de operaciones
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